Réquiem de Verdi en Arantzazu: la música como camino hacia la esperanza.
El Réquiem de Verdi en el Santuario de Arantzazu no fue solo un concierto. Fue una experiencia transformadora, un viaje emocional y espiritual que unió a artistas, público y amigos bajo una misma vibración: la de la esperanza.
El festival contó con la dirección musical del prestigioso maestro Ramón Tebar y tendrá como obra central el Réquiem de Verdi, una de las composiciones más conmovedoras del repertorio universal. La interpretación correrá a cargo del Orfeón Donostiarra, la Orquesta Sinfónica de Bilbao (BOS) y un elenco de solistas de primer nivel internacional: la soprano Miren Urbieta – Vega, la mezzosoprano Caterina Piva, el tenor Jonathan Tetelman y el bajo George Andguladze.
Entre las montañas vascas, envuelto por la piedra y el silencio de Arantzazu, resonó la música de Verdi como un eco del alma humana. Su Réquiem no busca consolar, sino enfrentar. En cada nota se entrelazan el miedo, la súplica, la belleza y la redención. Y en ese diálogo entre la vida y la muerte, la música se convierte en una forma de renacimiento.
El Festival RenHacer nació precisamente de esa idea: la de volver a empezar, de encontrar en el arte una fuerza capaz de sanar, inspirar y transformar. En esta edición, el Réquiem de Verdi se convirtió en un símbolo poderoso de esa misión: transformar la emoción en acción solidaria.
“Al final la obra termina con un acorde en Do Mayor, que un música es un acorde de luz, con un final de esperanza”. Ramón Tebar, director.
El concierto tuvo un propósito que fue mucho más allá de la música. Cada voz, cada acorde, cada silencio fue un gesto de apoyo a los niños con enfermedades raras, como aquellos que padecen CTNNB1, un trastorno genético minoritario que afecta al desarrollo neurológico y motor. Son apenas unos pocos casos en el mundo, pero cada uno representa una historia de lucha, de amor y de esperanza. El festival busca dar visibilidad a estas familias y apoyar la investigación médica que abre nuevas puertas a tratamientos y terapias pioneras. La misión de la Fundación Columbus es facilitar el acceso a las terapias más avanzadas y efectivas a los niños con enfermedades raras para mejorar su esperanza y calidad de vida. Para lograrlo, impulsa el desarrollo de tratamientos de terapia génica de las llamadas “enfermedades huérfanas” por carecer de interés comercial. Asimismo, difunde la cultura como herramienta de cohesión social a través de conciertos de prestigio internacional, a fin de recaudar los fondos necesarios para cumplir con su ambiciosa labor.
La música de Verdi, en su intensidad y su humanidad, encuentra un reflejo perfecto en esta causa. Así como el compositor transforma el dolor en belleza, este proyecto transforma la emoción colectiva en compromiso real. En el santuario de Arantzazu —lugar de peregrinación, arte y espiritualidad— la música se elevó como una oración laica, como un puente entre el arte y la ciencia, entre la belleza y la compasión. Fue un homenaje a quienes luchan cada día, y una afirmación de que la belleza también puede sanar.
El Festival RenHacer es una versión única donde se conjugan solidaridad, cultura y ciencia en una semana de actividades intensas. Ya son decenas de afectados a quienes, juntos, hemos podido cambiarles radicalmente la vida. Lograrlo requiere un gran esfuerzo. Por eso, agradecemos profundamente tu apoyo y te damos la oportunidad de que tu solidaridad de esperanza a los niños con CTNNB1.
“El Festival RenHacer se escribe con “H” porque queda mucho trabajo por hacer. Pero si le quitas la “H” es, un poco, nuestro objetivo: que nuestros niños vuelvan a nacer”. Estíbaliz Medina, presidenta de la Asociación CTNNB1.





