En 1667, el físico, teólogo, inventor, alquimista y matemático inglés, Isaac Newton, descubrió que la luz solar se fragmentaba en siete colores al dejar pasar un rayo de esta en un recinto oscuro. La descomposición de la luz blanca revelaría lo que conocemos hoy como arcoíris.

Han pasado más de tres siglos desde aquello y este fenómeno físico se ha convertido con los años en un símbolo de paz y de libertad para múltiples culturas y en favor de muchos movimientos sociales. Ahora, con la pandemia del COVID-19 obligando a un mundo entero a estar confinado en sus casas, el arcoíris emerge de nuevo como un emblema de la resistencia y la esperanza, esta vez frente al virus.

Os dejamos algunos de los dibujos que nuestros pequeños han querido compartir con todos, para decirnos: “Esto, también pasará”. Y es que ellos, mejor que nadie, saben que rendirse no debe entrar en nuestros planes. ¡Gracias!